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¿Qué es?

Una quemadura es un tipo de lesión de la piel provocada por diferentes factores externos como el calor, electricidad, el sol o la radiación.

Tipos

Según la profundidad de la quemadura podemos diferenciar entre:

  • Quemadura de primer grado: afecta la capa más superficial de la piel, la epidermis.
  • Quemadura de segundo grado: afecta la capa externa y la subyacente de la piel, es decir destruyen la capa epidérmica y llegan a la dermis.
  • Quemadura de tercer grado: destruyen las capas más profundas de la piel y los tejidos que se encuentran debajo de ella.

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Según la superficie corporal afectada podemos diferenciar entre:

  • Quemadura menor: no supera el 10% de la superficie total
  • Quemada moderada: la superficie está entre un 10 y un 20% de la superficie total del cuerpo.
  • Quemadura grave: supera el 20%

Una forma rápida de calcular la superficie corporal quemada en adultos es la conocida Regla del 9, que consiste en conocer las proporciones que corresponden a cada una de las partes del cuerpo.

¿A quién afecta?

Cualquier persona puede quemarse. Hay que vigilar con los niños y las personas de edad avanzada ya que tienen la piel más delgada y las complicaciones pueden ser peores.

Causas

Existen diferentes factores directos o indirectos que pueden ocasionar una quemadura en la piel:

  • Sol
  • Líquido o superficies calientes
  • Objetos o elementos extremadamente fríos
  • Petardos
  • Fuego
  • Contacto eléctrico
  • Productos químicos

Sintomatología

Las quemaduras pueden provocar:

Primer Grado:

  • Calor
  • Dolor
  • Inflamación
  • Enrojecimiento

Segundo Grado:

  • Mucho dolor
  • Enrojecimiento
  • Inflamación
  • Botellas
  • Pueden afectar las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos.

Tercer Grado:

  • Piel blanquecina, oscura o carbonizada.
  • Inflamación masiva
  • No dolorosa: las terminaciones nerviosas están afectadas
  • Piel dormida

Tratamiento

La primera reacción a tener en cuenta es eliminar rápidamente el origen de la quemadura y sacar con mucho cuidado cualquier tipo de vestimenta que no esté adherida a la piel para evitar que la lesión se difunda en extensión y / o en profundidad.

Los objetivos del tratamiento son:

– Reducir el dolor

– Disminuir la contaminación y evitar una posible infección

– Conseguir una curación rápida y una mínima cicatrización

Los pasos a seguir ante una quemadura leve son:

  1. Enfriar la zona con suero fisiológico o agua
  2. Limpiar la zona afectada
  3. No reventar las ampollas ya que al conservar la humedad de la superficie de la herida, se acelera la curación y se disminuye el riesgo de infección.
  4. Aplicar una crema antiséptica hidrosoluble o un apósito hidrocoloide
  5. Cubrir la quemadura para evitar que se contamine
  6. Realizar un seguimiento de la herida por un especialista

En el caso de las quemaduras de segundo grado y tercer grado es necesario ser atendido por un especialista ya que es posible que se necesite realizar un desbridamiento y un injerto de piel u otros tratamientos alternativos y en determinados casos amputaciones.

Cicatrices de las quemaduras

Las quemaduras de segundo y tercer grado suelen dejar cicatrices ya que aparte de afectar a la piel, afectan a los folículos pilosos y las glándulas. La mayoría de estas cicatrices tienden a evolucionar hacia queloide o cicatriz hipertrófica.

Según la evolución de la quemadura, el color, la extensión y la sintomatología se escoge uno u otro tratamiento. Se recomienda comenzar con crioterapia e infiltración de corticoides y continuar con una combinación de láseres para conseguir unos resultados estéticos y funcionales óptimos.

  • Crioterapia: con la aplicación de nitrógeno líquido se consigue un efecto antiinflamatorio y se reduce el espesor de las cicatrices.
  • Inyecciones con corticoides: se consigue mejorar la elasticidad de la cicatriz, reducir su volumen y mejorar el prurito.
  • Láseres: a partir del sexto mes de haberse producido la cicatriz se recomienda comenzar con la combinación de diferentes tipos de láseres para conseguir unos resultados excelentes.

Se aconseja:

1) Láser vascular: se aplica para minimizar la coloración roja- violácea que adquieren las cicatrices.

2) Láser fraccionado: suaviza y aplana la superficie.

3) Láser pigmentación: mejorar la pigmentación de la cicatriz.